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Fórmula Burger: ¿Vieron alguna diferencia?

BRUNO BURGER
bmburger@gmail.com


Mucho se criticó y comentó sobre el anacronismo del Gran Premio de Mónaco, por lo aburrido y lento; opiniones compartidas además por dos pilotos campeones mundiales y ganadores en el Principado, como Fernando Alonso y Lewis Hamilton, quienes llegaron a sugerir que el evento debería ser retirado del calendario anual de la Fórmula 1.

Sin embargo, dos semanas después, en el ultra rápido circuito Gilles Villeneuve en la isla de Notre Dame en Montreal, la historia vuelve a repetirse.  Sebastián Vettel, al igual que Daniel Ricciardo en Montecarlo, salió de la posición de vanguardia de la parrilla y llegó primero al final sin perder nunca esa posición, es decir ganando de punta a punta.

Entonces, indudablemente no es el circuito ni el tipo de trazado que está produciendo estas monótonas carreras, que solo pueden ser levantadas de su letargo por la salida del Vehículo de Seguridad por algún inesperado percance - para beneficio del sortario que está en el sitio adecuado en el momento adecuado -, o cuando se hace presente la lluvia y la pista mojada convierte en protagonista al menos pensado para llevarlo a lo más alto del podio, regalo del cielo que jamás se lo hubiera imaginado en condiciones “normales”.

La Fórmula 1 siempre ha tenido el problema en la dificultad del adelantamiento por las mismas características aerodinámicas de los monoplazas con un gran agarre y alta velocidad en las curvas.  Pero en la actualidad lo que se observa primordialmente es el manejo defensivo de los pilotos, no tanto sobre sus contrincantes sino para preservar la integridad del motor.  

De nuevo una regla ideada para la reducción de costos se convirtió en la pesadilla para esta temporada 2018.  Los motores tienen que durar 7 carreras porque solamente se podrán usar tres en toda la campaña, cada unidad adicional conllevará una penalización de puestos en la parrilla de salida.

Así, la metodología teutona de los técnicos de Mercedes los llevó a sacrificar la carrera que siempre habían dominado, reduciendo la potencia del motor para que durara y no adelantar el cambio de la unidad de potencia en sus últimos kilómetros de vida útil, esperando la nueva evolución para la próxima carrera en Francia, pero entregando prácticamente el triunfo en Canadá al equipo Ferrari y aumentando la frustración de Lewis Hamilton, quien para colmo fue conminado en las postrimerías de la carrera a mantener un fácil quinto lugar, antes de arriesgar la explosión del motor si trataba de adelantar a Daniel Ricciardo, simplemente para no perder el liderato del Campeonato de pilotos con Sebastián Vettel.

Con una evolucionada fuente de poder, Mercedes debería dominar la semana entrante el próximo evento en el supuestamente favorable circuito de Paul Ricard. Si no lo hace, si se le complica la temporada al equipo germano, porque resultaría claro que su capacidad de mantener una curva de desarrollo ascendente habría terminado, llegando a un peligroso plateau, en el cual, intentos de mejorar muchas veces lo que logran es empeorar.

La octava válida de la temporada, quizás también resulte aburrida, pero puede convertirse en un momento crucial de la presente zafra.


De nuevo una regla ideada para la reducción de costos en la F-1 se ha
convertido en la pesadilla para esta temporada 2018. Los motores deben
durar 7 carreras porque solamente se podrán usar 3 en toda la campaña.
Cada unidad adicional conllevará penalización de puestos en la parrilla.

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