Motor LATAM

Las ediciones especiales venezolanas de hace 3 décadas

Modelos que en su día generaron pasiones y hoy no se recuerdan - Parte 4
JULIAN AFONSO LUIS


Ford Motor de Venezuela y GM Venezolana no fueron las únicas ensambladoras criollas en ofrecer versiones especiales “hechas para Venezuela” de sus productos tradicionales en los años ’80.  También lo hizo la empresa italiana FIAV (Fabrica Italiana de Automóviles Venezuela), que por entonces dirigía los destinos de la marca Fiat en el país y ensamblaba en una pequeña armadora situada en La Victoria, estado Aragua.

Al igual que los otros ejemplos que hemos descrito a lo largo de esta semana, los Fiat venezolanos de “edición especial” fueron realmente espectaculares y de nuevo estamos hablando de productos que no tienen una contrapartida exactamente idéntica en el mercado original.

Para efectos de este seriado hemos elegido recordar el modo en que Fiat ejecutó en Venezuela su mezcla de producto para la versión “2” de su gama compacta Ritmo/Regata.  Esta apareció en Italia para el “model year” 1986 y fue introducida en Venezuela como la gran novedad de la marca en 1987.

Estéticamente los Ritmo locales incorporaron las mejoras exteriores correspondientes a la tercera generación del modelo en Italia y el Regata fue virtualmente idéntico exteriormente al modelo italiano. 

En Venezuela, la primera entrega del Regata se ofreció en una versión con motor de 1600 cc y de 105 HP denominada Regata 105 S, tal como en Italia y lo mismo ocurrió con el Ritmo.  En ambos casos, hubo una versión automática acoplada al motor de 1.5 litros que entonces rendía algo menos de 85 HP, respondiendo a la creencia que entonces inspiraba a Fiat en Venezuela, donde se opinaba que el carro automático era para quien buscara un utilitario y el sincrónico era para quien buscara nervio, ofreciendo más prestación en éste último.

El motor de 1600 cc del Regata 105 S y el Ritmo 105 S fue notablemente modificado para la segunda entrega de la serie en Venezuela, en 1987.  Eso significó llevarlo hasta 2000 cc, lo cual no representó un incremento notable de la potencia (apenas unos 10 HP), pero sí del par y, sobre todo, de la capacidad de erogación.  El resultado se llamó Regata 2000TC  o Ritmo 2000TC, con las siglas aludiendo a la expresión `Twin Cam` o `doble árbol de levas`.

En realidad ya Fiat tenía tiempo ensamblando en el país vehículos con motor de doble árbol.  Los 132 1800 y 132 2000 fueron un ejemplo, al igual que el Brava 2000.  También los Ritmo y Regata con motor de 1.6 litros tenían doble árbol, pero el término era atractivo y acabó siendo un gran recurso comercial.  La segunda serie de ambos modelos siguió manteniendo una versión con cambio automático, que conservaba las características técnicas generales de su predecesor.

Algunas personas tienden a asociar con los Ritmo y Regata 2000 con las evoluciones que Fiat en Italia encargó a su división Abarth para modelos especiales como los Ritmo 105TC y Ritmo 130TC, pero en realidad la parentela está más cercana a la estantería Lancia y los modelos Delta y Dedra, que son las versiones producidas por la marca Lancia de los modelos Fiat.  Algunos dueños y mecánicos curiosos habrán podido verificar cómo estos modelos venezolanos llevaron piezas de fundición en su motor de origen Lancia.

Al masificarse la producción del Regata en Argentina y en consecuencia con las distorsiones cambiarias sufridas por la industria automotriz venezolana en 1989, resultó financieramente más viable recurrir a Argentina como proveedor de partes y piezas para el Regata, que permaneció en el mercado, mientras el Ritmo fue desincorporado en 1988 para dar espacio al que también fue su sucesor en Italia, el Tipo.  Ello hizo que la producción de modelos de tercera serie (segunda para Venezuela) en el país fuera reducida y que, dentro de esta, el volumen de unidades Ritmo 2000TC armado fuera bastante bajo.  Toda una rareza hoy día.

La incorporación de elementos provenientes de Argentina dio al Fiat Regata venezolano una fisonomía exterior similar a la del Regatta argentino, pero seguía siendo posible pedirlo con el motor de 2.000 cc y la caja de cambios manual, o con la versión automática.  Los últimos años comerciales del Regata en Venezuela le vieron ser ofrecido en tres versiones visualmente muy diferentes, todas ellas usando rines hechos en el país por BWA de Venezuela: la primera, denominada ES, venía con el tren de mando acoplado al cambio automático y se interpretaba como la opción lujosa; la segunda, llamada LS, tenía motor 2000 y cambio manual, siendo percibida como la versión sobria, y la tercera era la GT, con ruedas características, luces antinieblas, colores de carrocería más vivos y otras cosas. 

Entre los varios especialistas que tuvieron oportunidad de evaluar las versiones del Regata venezolano que tuvieron motor de 2000cc, seguramente el juicio más acertado lo generó el especialista venezolano Antonio Pontes, quien tras valorar las ventajas y desventajas que podía ofrecer el producto, acabó sentenciando: “¡Siempre serás un buen carro!”.


Los Regata y Ritmo venezolanos en versión 2000TC tenían
butacas deportivas acabadas en cuero, ruedas especiales de
más tamaño, colores de carrocería especiales (algunos muy
singulares como el negro zafiro o el gris pardo oscuro) y unas
capacidades de manejo bastante gratificantes

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